ACABAR CON LA BRECHA SALARIAL MEJORARA LA COMPETITIVIDAD DE EUROPA

El Parlamento Europeo celebró ayer por la noche un debate sobre la persistencia en Europa de las diferencias retributivas entre hombres y mujeres que dará lugar a una resolución que se votará a finales de mes en Bruselas en la mini sesión complementaria que cerrará la actividad plenaria de enero en la euro cámara. El gap entre los sueldos de hombres y mujeres en Europa en la actualidad está en el 16% aunque con grandes diferencias entre estados miembros. La diferencia de trayectorias laborales propicia además que a la hora de la jubilación las diferencias crezcan hasta el 40%.

Acabar con este problema es un tema crítico para el desarrollo sostenible de la Unión y sobre todo para un crecimiento cohesionado y basado en el conocimiento. Por eso yo defendí ayer que insistir en este asunto es además de una cuestión de justicia una enorme oportunidad para obtener una enorme mejora competitiva en el mundo global. Basta con comparar el nivel medio de preparación que tienen los hombres y las mujeres en la Unión para entender que algo no funciona bien en un mercado del trabajo en el que solo el 10% de los “top-jobs” de las empresas están ocupados por mujeres. Por eso es tan importante romper ese techo de cristal y combatir la tendencia a segmentar la aportación femenina a sectores muy concretos.

Este problema penaliza el acceso del talento femenino al sistema productivo. El conocimiento y el talento de las mujeres vive prisionero de los perjuicios, los roles y la desigualdad. Y no aprovecharlo, cuando tenemos claro que de nuestro talento colectivo depende nuestro futuro en los próximos años además de perjudicar a las mujeres es un enorme desperdicio.

En Europa, en la Unión, nos gusta pensar que somos pioneros en igualdad, que tenemos una visión sobre este problema que está muy por delante de las que hay en otras zonas del mundo. Es verdad. pero creo que para fortalecer esa visión nos conviene recordar el origen del camino que nos ha traído hasta aquí, que he resumido en varias charlas durante la pasada legislatura. Aquí os dejo, por ejemplo, un Power Point que utilicé en un acto organizado por el equipo de la Ertzaintza que apuesta e impulsa por la plena igualdad en el seno de la policía vasca.

Y es que el origen de la primera mención a la brecha salarial en documentos europeos tiene que ver con las ineficiencias económicas que produjo, produce y producirá si seguimos permitiendo esta discriminación. El tratado de Roma denunció y comenzó a combatir la brecha salarial para saldar otra de las grandes facturas de la segunda guerra mundial. Es una historia muy curiosa. No todos los estados fundadores de la primera comunidad económica europea sufrieron las mismas bajas durante aquella contienda. Los más afectados tuvieron que incorporar masivamente mano de obra femenina al sector industrial para suplir a los hombres. A aquellas mujeres se les pagaba menos por ese trabajo que lo que pagaban a los hombres por empleos similares en otros países. Eso creó de inmediato un desequilibrio en el mercado que se estaba comenzando a crear. Una especie de dumping basado en la incomprensible discriminación que sufrían las obreras industriales frente a sus colegas varones.

Es en consecuencia conveniente, recordar que la brecha salarial crea problemas económicos en el hoy y en el mañana. Imaginemos lo que ocurrió con las pensiones de estas mujeres injustamente discriminadas. Pues bien, ese problema puramente económico es el que animó a los redactores del Tratado de Roma a abogar por el fin de la brecha salarial. Así muchos hombres repararon en que esta injusta discriminación, además de inexplicable, comprometía el ilusionante proyecto de unión que arrancaba con el tratado. Yo desde luego vengo defendiendo, por estas y otras razones, que todos los recursos que se dediquen a promover la igualdad son una inversión, nunca un gasto.

Hoy en la economía del conocimiento, la igualdad es también una cuestión de justicia, pero además de competitividad. La igualdad de retribución es un argumento más para atraer, estimular y retener talento que necesitamos. Talento prisionero de los prejuicios, los roles, la desigualdad. La brecha salarial se ceba en las mujeres, pero nos empobrece a todos. Y lo hace porque desmotiva, porque ahuyenta muchas mujeres de carreras profesionales en las que tienen mucho que aportar.

Por eso he terminado mi aportación a este debate formulando un deseo: Ursula Von der Leyen ha roto un techo de cristal. Es la primera mujer que preside la Comisión Europea. Espero y confío que ese impulso permita declarar la Unión, al final de su mandato, como territorio libre de brecha salarial. Será justo, pero además una enorme ventaja competitiva en el mundo global.

 

 

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Comentarios (1)

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  1. Io dice:

    Acabar con las desigualdades injustas e injustificables es un excelente objetivo político, también para el Parlamento Europeo.
    Y lo es, naturalmente, para cualquier Estado miembro de la U.E., lo que incluye a a todas y cada una declas estructuras politicas subestatales existentes en la U.E. a dia de hoy, por ejemplo, la española CAPV.

    Mi señora eurodiputada conoce bien la brecha, injusta e injustificable, generada entre docentes del mismo nivel educativo, por ejemplo, por el hecho de ser gestionados por el Gobierno de la Nación, desde el Ministerio de Educación, o desde el Gobierno autonómico vasco desde su Consejeria de Educación. Y ello es reflejo de sus capacidades económicas, necesitadas de un reequilibrio que requiere de una reforma constitucional que ponga fin a los privilegios del cupo y del concierto, anomalías graves contra el principio de igualdad y de equidad entre todos los ciudadanos españoles.

    Tenemos ese importante reto pendiente en España. Reto que no abordará el recién estrenado Gobierno español, rehén de partidos políticos secesionistas que no tendrían existencia legal en muchos otros países democráticos que defienden la democracia con más atino que en España al colocar fuera de la ley, fuera del tablero político, a todo partido que se propongala secesion de una parte del territorio.

    El Parlamento Europeo tiene ahora una buena oportunidad de contribuir a la equidad y a la prevalença del Estado de Derecho, en España y en el conjunto de la U.E. por la vía de levantar la inmunidad de los dos prófugos de la Justicia con asiento aún en esa cámara.
    Conozco la muy débil probabilidad de que usted, que me representa también a mi, voté a favor de ese levantamiento de inmunidad, para que los fugados Puigdemont y Comin responden de sus actos ante nuestros Tribunales. Y lo reconozco con pena y disgusto, igual que me apnea y disgustà, la actuacion, en este concreto asunto, de algunos otros miembros del Parlamento Europeo, pocos a dia de hoy.

    La disminucion de la brecha salarial injusta, importante para tantas personas, ha de ser un objetivo compatible con el reforzamiento del sistemademicratico y su defensa eficaz, para lo que es básico expulsar del Parlamento Europeo a quienes electos si tienen como fin dinamitar la integridad territorial de España y su sistema democrático.

    En Europa tenemos muy vivo el recuerdo de que cuando un electo no es fiable como demócrata, el resultado de su acceso al poder aboca al desastre.

    La presidencia semestral de Criacia va a resultar un test.

    Salud, saludos y reflexión mi señora eurodiputada.

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