UNA CUESTION DE DERECHOS FUNDAMENTALES

Esta tarde noche, más bien muy tarde, muy de noche, hemos puesto en marcha una iniciativa promovida por los cerca de setenta eurodiputados que formamos parte del Intergrupo de Minorías que funciona en el Parlamento Europeo. Mediante intervenciones desarrolladas por algunos de sus miembros hemos defendido ante el pleno que ha comenzado esta tarde en Estrasburgo el lema “Unidos en la diversidad” y su aplicación a todas las lenguas que se hablan en la Unión.

La ocasión lo merece, porque hoy seguimos lamentando que en la Unión no se respete la prohibición de discriminar a nadie por razones de lengua o pertenencia a una minoría nacional como establece el artículo 21 de la Carta de Derechos Fundamentales. El recordatorio ha querido subrayar el trabajo pendiente en el 25 aniversario de la promulgación de la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales redactada para proteger los derechos de los hablantes de estos idiomas que siguen vulnerándose  en algunos estados miembros ante la pasividad de las autoridades comunitarias.

Los responsables del intergrupo emprendieron una negociación con la presidencia de la Cámara para propiciar que estas intervenciones, en una efeméride como la señalada, pudiesen desarrollarse en diversas lenguas minorizadas que no son oficiales en el Parlamento Europeo. Ante el fracaso del intento opté, en esta ocasión, por citar cuatro proverbios en euskera, para incorporar de algún modo la lengua vasca a mi intervención. El pasado mes de diciembre conseguí el mismo resultado incluyendo un poema de Lauaxeta en otra intervención referida al Protocolo sobre lenguas monorizadas que fue uno de los frutos de la capitalidad cultural europea que organizó en 2016 Donostia San Sebastián.

Otros diputados han optado como mi colega Francesc Gambús en hablar en catalán y no ser interpretados a las otras lenguas. La desagradable tarea de poner cara y ojos a la decisión de la presidencia de la Cámara le ha tocado al vicepresidente Pavel Teliska que me consta tiene una gran sensibilidad frente a este tema, al igual que el propio presidente Tajani que, durante su campaña entre los grupos. De hecho las primeras noticias respecto al resultado de la negociación era positivas. Algún día se sabrá que frustró esta iniciativa.

Yo, en todo caso, he seguido mi estrategia y he decidido subrayar el 25 aniversario de la promulgación la Carta Europea de las Lenguas Minorizadas o Regionales empezando con una pregunta: bat esan eta bestea egin, nola asmatu horrelakoekin? (Como acertar con quienes dicen una cosa y hacen otra)?  La cuestión es pertinente porque el artículo 21 de la Carta Europea de Derechos Fundamentales, que forma parte de los tratados y es de obligado cumplimiento para los estados miembros, “prohíbe toda discriminación e incluye expresamente entre muchas otras la ejercida por razón de lengua, o pertenencia a una minoría nacional”.

Quienes no sufren esta discriminación piensan que ejercerla es un pecado venial pero solo porque es habitual considerar que pekatu arina norberak egina (los pecados que comete cada uno son los leves). Mientras, al menos cincuenta millones de europeos sentimos que se están vulnerando nuestros derechos fundamentales. Porque en la Unión, nuestras lenguas maternas están proscritas.

Esana, erratz, egina garratz, garbi da. (Es más fácil hablar que hacer). En la Unión Europea hay más naciones que estados y más lenguas que las oficiales de los estados miembros. Sin embargolos hablantes de estas últimas no estamos protegidos por los tratados. La experiencia diaria lo demuestra. Un espacio de democracia y libertades nunca será tal si Handia, beti legez; txikia, behin ere ez. (El grande siempre tiene razón, el pequeño, jamás)”.

 

 

Tags: , , , , , ,

Category: Blog

Comentarios (3)

Trackback URL | Comentarios Feed RSS

  1. Io dice:

    Usted lo plantea como “una cuestiones de derechos fundamentales”, por si cuela…

    ¿Y si invoca a los Neanderthals, de paso?

    Ya llegará otro vez el 13 de julio y luego el 14 …

  2. Io dice:

    Un nuevo ataque frontal al sistema democrático por parte de un nacionalismo identitario avasallador: el caso de los cuatribarrados en 2017.

    Repiten la intentona que ya probaron en 1931 tras las elecciones municipales que llevaron al cambio de régimen, con aquel belicoso Macià luego elevado a los altares de una de opcion popular acriticament y bajo la ola de los caudillusmos que entonces barrio el continente europeo de las costàs portuguesas a más allá de los Urales. Y les salió mal porque sus con militantes del Pacto de San Sebastián y un poderoso y aguerrido movimiento anarquista no se lo toleraron. Creyeron apaciguarles entonces y convencerles, entonces, con el Estatuto de Autonomía republicano. La lealtad republicana del nacionalismo cuatribarrado de la época es digna de estudio y de análisis por su doble y endeblez, como ilustran los llamados “fets d’octobre del 1934”.
    Los rebeldes de julio del 36, sea por sus protectores internacionales, sea por su ca lado en la sociedad española de la época, sea por su mejor gestión de los aspectos militares de aquella cruel guerra civil, vencieron y se alzaron con el poder en España. Un poder caudillista plenamente, con aquel general Franco exaltado a la cúspide del poder en un 1 O ( ¡qué ironías tiene la historia!).
    Tras casi 40 añosde de regimen de “democracia orgánica” con muchos catalanes de lustre còmoda mente instalados en el franquismo, del abogado Carandell al todopoderosa Bou, de Udina Martorell a Porcioles, pasando por miles y miles de nombres ilustrado y menos ilustres de la sociedad catalana, salimos de aquel largo periodo que evolucionó de la dictadura cívico-militar del 39 a la dicta blanda de los años 70. Y si, fue un dictablansa en su etapa final, con estados de excepción, con fusilados también, pero habiendo transformado notablemente a la sociedad española, que ya no era mayoritariamente rural, que ya no era masivamente iletrada, que saneo sus cuentas gracias a las remesas de nuestros inmigrantes y al Maná del turismo.
    En ese clima de mayor bonanza econòmica y de esbozos de seguridad social, politica de vivenda, con el paraguas del “amigo IKE” y las bases norteamericanas, fue posible pensar en soltar el lastre colonial, pensar en formas de Gobierno democràticas y contar con un afan de reconciliació muy asentado en los dos antiguos bandos contendientes, por mas que cada bando contarà con sus propios reductes de irreconciliables y vengativos.
    Hicimos la Transicion y nos ayudaron a hacerla. No fue geatis, dejamos màs de 200 muertos en el camino, al margen de las victimas causades por los terrorismos identitarios de Terra Lliure y de ETA, o los ideològicos del FRAP, el GEAPO, de Montejurra, del Batallon Vasco-Español, del GAL y demás.
    Con el pacto de reconciliación que fue la Transición, la Monarquia y la Constitución de 1978 comenzamos la etapa democrática. Rescoldos de deslealtad hacia ese proyecto los ha habido siempre, más o menos enmascarados en “causas nobles”, de la “dignidad de los pueblos oprimidos” a la “revolución libertadora”.
    Ahora, en Cataluña, esos rescoldos más el error estratégico de sostener, por décadas, que se ganaría la lealtad y la colaboración de los secesionistas dándoles acceso al poder político y a la gestión de la caja, han llevado el tema a niveles de riesgo elevado y de importante fractura social de nuevo.

    El secesionismo cuatribarrado actual, instalado en el poder autonómico y local, ha elegido el antiguo “Día del Caudillo” para protagonizar el acto central de su desafío al Estado de Derecho y al régimen democrático de 1978.

    Es un mal panorama, es un pésimo escenario.
    No ha habido muertos hasta ahora, pero el riesgo de que los haya es elevado y va en aumento.

    Los terroristas islamistas del 17 A en Barcelona y Cambrils, y sus ideólogos, supieron escoger el escenario: con una muy abundante población musulmana entre la que disimularse y en un territorio que es el eslabón más débil del Estado por las disputas de poder político alimentadas por el secesionismo cuatribarrado.

    No interesa a la UE un mayor fraccionamiento territorial y político, menos aún el debilitamiento político y de las capacidades de seguridad y defensa.
    No le interesa a la OTAN el corrosivo efecto de la secesión territorial en España.

    Pero el peso de la defensa de la democracia, de la integridad territorial y de la convivència bajo el respeto de leyes Juntas es nuestro, de los ciudadanos españoles. Lo tengo muy claro.

    Salud.

  3. Io dice:

    Rectifico un apellido, no es Bou es BAU.

Deja un comentario

Plugin creado por AcIDc00L: noticias juegos
Plugin Modo Mantenimiento patrocinado por: posicionamiento web